Ver y no ver

Por Cecilia Vidaurreta
11 de junio de 2018

Una mujer que no ve, pero que comprende. Dos hombres que ven, pero no comprenden; una paradoja que atraviesa toda la obra.

Any Sweeney es ciega desde los diez meses. Solo distingue la luz de la oscuridad. Su padre con toda su dedicación puesta en ella, le enseñó a desarrollar sus otros sentidos para valerse por sí misma. Y así Any no ve, pero es feliz. Disfruta el aroma de las flores, el viento en la cara cuando anda en bicicleta por la playa, y sobre todo, nadar en el mar, donde se siente plena y libre.

Su marido es un excéntrico y exaltado “autodidacta”.  Sus metas en la vida son ajenas, exóticas, innecesarias. Desea medir, cuantificar, descubrir, investigar, y cuando conoce a Any, ella también se vuelve objeto de su sed de experimentación. De alguna manera enceguece para que ella recupere la vista.

El Dr. Wasserman supo ser un oftalmólogo reconocido mundialmente, pero que hoy vive de recuerdos. En la cima de su carrera, abandona la profesión para volver a retomarla años después en un pequeño pueblo. Él, que veía, no supo comprender.

La historia se desteje a través de estos tres personajes que no interactúan entre sí. Tres monólogos, donde cada uno revela su mundo interior, sus ambiciones, sus deseos, sus miedos.

Soberbio despliegue escénico de Graciela Dufau y Arturo Bonín que brillan en todas las tonalidades que exigen sus personajes. Es destacado el trabajo de Graciela Dufau que construye una Any versátil, etérea, plena de matices, que conmueve profundamente en su compleja sencillez. Nelson Rueda, a la altura de la exigencia interpretativa de dos artistas consagrados, ofrece la plasticidad y riqueza expresiva que requiere su personaje.

Una puesta minimalista con un creativo diseño audiovisual y de luces que acompañan y realzan la trama.

Se luce la ajustada dirección de Hugo Urquijo que logra una obra profunda, valiosa, que busca conmover y provocar al espectador, involucrarlo en el drama humano. Para que, como Any y como el ciego de Betsaida, tal como cita en uno de sus monólogos el doctor, no solo veamos “hombres como árboles que caminan”, sino que también, igual que Any, queramos comprender lo que vemos y lo que no vemos.

A veces uno anda necesitando volver a lo esencial, a lo que da sentido. Y en esa búsqueda, se encuentra con obras como ésta, y entonces agradece. Agradece porque todo parece volver a estar en orden. Porque el teatro salva.

Excelente.

CALIFICACIÓN: Calificación: 5 / 5

Ficha técnica

Ver y no ver

Título: Ver y no ver

Autor: Brian Friel

Elenco: Arturo Bonín, Graciela Dufau, Nelson Rueda

Director: Hugo Urquijo

Sala: Teatro de la Comedia - Rodríguez Peña 1062 - CABA - 4815-5665

Funciones: Miércoles 21.00 - Sábado y Domingo |18.00 hs

Valor: $450