Las canciones que nunca volví a cantar

Por Daniela Aguirre Pesci
22 de diciembre de 2016

¿Por qué no quiere la gente que una sea diferente? (La mala reputación)” da comienzo a este gran espectáculo denominado “Las canciones que nunca volví a cantar”.

Varias generaciones se hicieron presentes colmando las butacas en la noche del Teatro Gran Rivadavia para ver a la gran Nacha Guevara, a la leyenda viviente, a una de las damas de la vieja escuela del musical.

Nuevamente vuelve el teatro a los barrios, gracias a la iniciativa del Gobierno porteño, dando inicio a este espectáculo, que seguramente, será llevado a próximos eventos venideros. Esta vez fue por una razón solidaria: el cooperar con alimentos no perecederos para el comedor construido por la asociación civil “El leoncito Dan”.

Una nueva flor, que daría que hablar, abrió en el Instituto Torcuato Di Tella. ¿Por qué daría que hablar?. Porque fue mirada bajo la lupa en épocas de dictadura argentina. Trataron de ponerla en jaque pero, a pesar de las piedras en el camino a tantos artistas de vanguardia, que quisieron callarlos para no desequilibrar con las tendencias de sus ideologías que se podrían instalar principalmente en los jóvenes, salió a flote con más fuerzas.

Picaresca, contundente, atrevida, que sabe decir las cosas con elegancia, dulzura, dureza y soltura.

El doble sentido – con un fulgor de humor e ingenuidad sugerente – va dirigido a personajes de la política y contextualizan a una sociedad afectada y vapuleada en dichas épocas.

Pasó el plumero glamourosamente, recuperando ese material adormecido por algunos tantos años, que es de gran riqueza cultural para los que logran comprenderlo (ya que posee un humor inteligente).

Un piano, cuyas teclas son tocadas impecablemente por Gerardo Gardelín y un despliegue  con fotos, recortes periodísticos en donde “le pegaban” y algunos videos emotivos, de acuerdo a la situación, son suficientes para que la diva del musical haga de guía turística para darle al público un paseo por los inicios de su propia historia; en los que la censura la influyó, pero no de una manera negativa a pesar del exilio, porque la hizo aún más guerrera y rebelde para expresarse.

La picardía de la canción “La cosa” en una etapa en la que el sexo era mala palabra. “Los patitos feos” homenajeando a aquellos artistas que han logrado convertirse en cisnes, por los que están como ella, Antonio Gasalla (quien presenció el show), Marta Minujín, entre otros desaparecidos; fueron algunos temas que cantó.

Puso a todo el público en las palmas de sus manos, encandilando y captando la atención en todo momento, gracias a su calidad interpretativa y a su increíble caudal de voz, jugando con los vaivenes de la risa, la emoción, hasta cerrar con un broche de oro con su “No llores por mi Argentina”, desbordando los ojos con lágrimas de la mayoría de los presentes.

La iluminación, a cargo de Alejandro Velázquez, crea el clima deseado. El sonido, al mando de Rodrigo Lavecchia, fue impecable; como así también el vestuario, el peinado y el maquillaje.

Su voz es poesía, y dejó la firma de que 76 años no son nada, homenajeando a su tan amado Di Tella y a esa década del 60´ que dejó tantas huellas imposibles de borrar ; sellando con su “Estoy aquí” que sigue más vigente que nunca.

CALIFICACIÓN: Calificación: 5 / 5

Ficha técnica

NACHA GUEVARA en “Las canciones que nunca volví a cantar”

Título: NACHA GUEVARA en “Las canciones que nunca volví a cantar”

Autor: Nacha Guevara

Elenco: Nacha Guevara

Director: Nacha Guevara